Psicología del tránsito

Cristian Cortés Rodríguez

Por Marta Díaz de Dragotta - Licenciada en Psicología. Magister en Psiconeuroinmunoendocrinología. Representante por Mendoza en la Comisión Nacional de Psicología del Tránsito.

La psicología del tránsito es una nueva especialidad dentro de la psicología que busca mejorar la calidad de vida de los distintos actores del tránsito, en la que el psicólogo integra un equipo interdisciplinario y desempeña un importante papel no sólo como evaluador para habilitar o no una licencia de conducir sino como investigador de los factores humanos medioambientales y técnicos que provocan los accidentes. 

La psicología del Tránsito contribuye así al esclarecimiento de las verdaderas causas del accidente, sus dimensiones, lo que permite la apertura de nuevos caminos desde una visión psico-social y preventiva. Tendrá como objetivo el estudio del ser humano principal protagonista y actor en la red del tránsito.

La Fepra (Federación de Psicólogos de la República Argentina) ha habilitado un área de trabajo llamada Comisión Nacional Psicología del Tránsito, integrada por un grupo de psicólogos pertenecientes a distintas provincias argentinas que trabajan en la red de tránsito en todo el país. 

Esta nueva especialidad tiene como objetivo principal trabajar para la solución de la problemática de los accidentes de tránsito aplicando técnicas psicodiagnósticas para obtener una mejor evaluación de las personas que acceden a la licencia de conducir. También evaluar a las personas que controlan el tránsito, los inspectores y acerca de la capacitación de choferes profesionales o asesoramiento en manejo defensivo, trabajo con peatones, etc.

En la mayoría de las provincias argentinas son los municipios o empresas privadas las encargadas de otorgar la licencia de conducir. En Mendoza es la Policía de Mendoza a través de la Dirección de Seguridad Vial del Ministerio de Seguridad la encargada de otorgar este permiso

La ley de tránsito dice que para acceder a la licencia de conducir se debe efectuar un examen psico-físico, pero en la realidad el mismo es sólo para ciertas personas con patologías y para las categorías de alto riesgo. 

Objetivos de la psicología del Tránsito 

* Unificar la legislación del tránsito en todo el país como acción directa de las políticas públicas del área y la necesidad de que el Estado vele por la seguridad vial.

* Capacitar y ampliar la formación de los psicólogos en este nuevo campo profesional, promover la investigación y causales de accidentes.

* Jerarquizar la práctica de la misma en la prevención de accidentes para una mayor seguridad vial.

* Capacitar a los profesionales psicólogos encargados de evaluar las aptitudes del conductor.

* Trabajar con la comunidad formando y capacitando inspectores de tránsito, evaluando y asesorando a choferes y peatones.

El factor humano

Los seres humanos constituimos una unidad psico-física que nos permite adaptarnos y vivir en un determinado medio social. Frente a la realidad que nos toca vivir el sujeto se manifiesta con su estilo de personalidad o forma de ser, para ir enfrentando o resolviendo las distintas situaciones de la vida.

Los accidentes de tránsito son tan caros a nuestros afectos, por las consecuencias: el dolor por las pérdidas y secuelas dejadas hace que veamos qué pasa con los automovilistas, el accidentado y el que se accidenta.

Se ha dicho que los accidentes de tránsito son multicausales pero el principal protagonista y factor es el ser humano; todos y cada uno atravesados por estilos de personalidad diferentes y formas de resolver una situación frente al volante.

De acuerdo a estadísticas de siniestralidad vial de la provincia de Mendoza, son mayoría los adolescentes y los jóvenes adultos muertos en accidentes de tránsito. 

El psicodiagnóstico

Como psicólogos del tránsito implementaremos la evaluación psicodiagnóstica-clínica para evaluar lo siguiente:

* Madurez emocional: la consideración del otro y niveles de autoestima.

* Madurez perceptivo-motriz: manejo de la observación, atención concentración y lo témporo-espacial, que participan activamente en el manejo. Por ejemplo, la habilidad témporo-espacial se comprueba cuando el sujeto va en la ruta y debe calcular o tener en cuenta el auto que está atrás, el de adelante y cómo calcular para sobrepasar al de adelante si tiene otro que avanza en sentido contrario. Este examen se complementa con una evaluación neurológica.

* Niveles de tolerancia, que va de la mano con el manejo de la ansiedad y la capacidad que el sujeto tiene de esperar, lo que se pone de manifiesto cuando vamos con el tiempo justo y deseamos que el que está adelante desaparezca.

* Manejo de los impulsos: se evalúa a través de las técnicas psicológicas si estos se encuentran dentro de la normalidad y si son generados por enfermedades orgánicas. Su mal manejo genera enfrentamientos o colisiones. Los niveles de impulsividad y agresividad están siendo investigados con un enfoque psiconeuroinmunoendócrino, para contribuir a mejorar patologías con un enfoque integral como lo es el hombre, una unidad psico-física. 

Habilitaciones

Las representantes por Mendoza en la Comisión Nacional de Psicología del Tránsito, que están avaladas por la Asociación de Psicólogos de Mendoza, han propuesto a la comisión que todas las personas que solicitan por primera vez su licencia de conducir deberían efectuar un examen psicológico y físico como establece la ley de la provincia. De esta manera se cumpliría con un control de salud y se contribuiría a bajar los índices de siniestros de nuestras rutas.

No deberíamos estar tan apurados para que nos habiliten; es preciso tomar conciencia de que la licencia debe ser bien otorgada con exámenes integrales, para todos los grupos etarios. 

Las personas deben internalizar que la licencia de conducir es "un arma" que se usa inmediatamente apenas se habilita.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

RSS